Un libro fotográfico que pretende narrar el tránsito por el infierno de una depresión profunda, una depresión mayor en términos médicos. Se trata de un conjunto de autorretratos, reflejos de mí misma sobre superficies deformantes, pensados para representar muchas de las vivencias comunes de todos los que padecen la enfermedad.
En él hago un recorrido desde los inicios de la enfermedad, en los que no sabes bien qué ocurre, pasando por el punto álgido en el que uno se siente perdido en el abismo, vive literalmente en “el infierno” y la única solución que se presenta es la desaparición, hasta la resolución de la misma después de mucho trabajo, tratamientos y esfuerzo.
La idea que subyace en este trabajo no es otra que la de contribuir a una mayor comprensión de la enfermedad y dar voz a las personas que, por muchas razones, no pueden expresar su sufrimiento. Porque todas las enfermedades mentales suscitan un gran rechazo social debido, en buena parte, a la dificultad que entraña la explicación del dolor mental.
Encontraréis imágenes distorsionadas, deformadas, porque así se siente una persona con depresión. Unas fotografías representan escenas concretas, como el miedo al exterior o las interminables horas de lágrimas recostada en un sofá. Otras, más simbólicas, narran esa percepción subjetiva de destrucción y de abandono en la que no quieres vivir. Al final, hay esperanza, el cielo vuelve a ser azul y todavía hay un camino por recorrer.
El mensaje es claro: el infierno se puede atravesar, no es un lugar donde vivir.
El libro está ya a la venta, si deseas adquirirlo contacta conmigo pinchando aquí: